La hija niña

...pero un día entre juego y juego, conocí a un chico como de 15 años, cuando yo tenía 9, y ese niño, no tan niño, intentó abusar de mí. No lo logró, pero esa experiencia sí me marcó. Me hizo más dura, quizá. Más fuerte, quizá. Más ¿intocable?

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SerMujer

Yo pensaba que ser feliz era tener un marido, unos hijos, un trabajo, la casa, un perro, un gato, y traté de sostener a todos y a todo con mis propias manos, traté de controlar cada paso, cada día... pero nunca fue suficiente, ni el dinero, ni el tiempo, ni las ganas, ni mucho menos la intensión... al punto que me olvidé de mí. Me olvidé de que existía. ¿Por amor? Sí, amor a todos, menos a mí...

AndoParticipando

Ante la enfermedad hemos de preguntarnos ¿por qué nos hemos enfermado? La enfermedad no siempre nos ataca desde afuera, pueden ser muchas veces, el resultado de mi biografía. De mi propia vida y de cómo la he vivido. La enfermedad envía casi siempre un mensaje: nos informa de alguna desarmonía que está alterando nuestra vida, y nos llama a cuidar con más atención algún aspecto de nuestra existencia.