Agotamiento Materno

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Hace unos momentos recibí un whatsapp con un artículo bastante interesante sobre el agotamiento de las madres, (anexo link por si quieres echarte un calvado). Lo primero que pensé fue: “¡uff, por fin alguien que piensa más o menos lo mismo que yo!” y digo que piensa más o menos lo mismo que yo, porque no concuerdo completamente con la autora. Sin embargo, más ad hoc no me pudo tocar y más ahora que llevo más de 13 días en un hospital al pie de la cama de mi pequeño hijo, y que todo parece indicar que permaneceré unos cuantos días más…

Cito: “¡El agotamiento profesional no es exclusivo del mundo de la empresa, sino que también está presente en el hogar!… 

Todas las madres, hasta las que se muestran más serenas, tienen una vida cotidiana muy estresante. Una multiplicación de tareas repetitivas, poco o nulo reconocimiento respecto a su labor, horarios demenciales, un montón de situaciones que escapan de su control, imposibilidad de concentrarse en una tarea sin verse interrumpida al menos diez veces… ¡Las 24 horas del día y 365 día al año sin fecha de caducidad…! ¡Porque es imposible dimitir del oficio de madre!”…

¡¿Cierto?! una vez que nos aventamos al ruedo, voluntariamente o no, al decirle sí a la maternidad comenzamos una actividad interminable, un trabajo que parece que nunca acaba, y no  es que parezca que nunca acaba, es que realmente NUNCA ACABA. Y así, hablamos de horas y horas de trabajo repetitivo: lavar  y limpiar se vuelve una actividad interminable; la falta de control sobre casi todo, desde las tareas cotidianas hasta un accidente o una laundry-413688_1920enfermedad que requiera hospitalización (como mi hijo);  además, y por si fuera poco, lo “planeado” cambia por lo inesperado del querer del otro (léase tus hijos), y casi nunca puedes hacer lo que según tú ibas a hacer, y mejor dicho, llega la noche y te sientes como si hubieras hecho mil millones de cosas, pero el vacío que te corróe es multiplicado por esa vocecita en tu cabeza que te dice que no hiciste nada “productivo” en todo tu día (¿¡¡?)… Pero eso no lo es todo, la verdad es que en mi opinión, lo que más cuesta o lo que más agota, es la falta de apreciación de parte del otro, e incluso, la falta de reconocimiento ante tan ardua labor, el menosprecio con la típica frase “No sé por qué estás tan cansada, si no haces naaaaada en toooodoo el día”…

El artículo hace mención de todo esto y mucho más, agregando un término nuevo para mí burn-out (Violaine Guéritault*) o lo que es lo mismo, el truene inevitable al que nos vemos expuestas. La madre padece agotamiento emocional y físico provocado por la necesidad de ir adaptándose permanentemente... Y así la depresión, la frustración, y la desesperación se hacen presentes. El artículo menciona que llega un momento en que la madre nos vaciamos tanto que hasta “dejamos de amar” a nuestros hijos. Y pues ahí es donde yo difiero totalmente, porque si de algo estoy segura después de tantas cosas vividas, de enfermedad y de dolor vividos, de un divorcio, etc., etc., etc., es de que amo profundamente a mis hijos. Y que sí, sí tuve mi burn-out, me queda claro, troné como chayote, me enfermé y me perdí, pero nunca nunca nunca, dejé de amar a mis hijos.

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Así que mi  humilde consejo, si te sirve de algo, es que frenes: #slowdown, respira mujer, nada dura para siempre, y todo pasa, créeme, todo. Si cuando estés enojada o frustrada, o de plano quieres matar a tu adolescente, volteas hacia tí misma y por cinco segundos buscas tu centro, entonces actuarás desde el amor y no desde la situación que te hizo tronar… y mejor aún, si ya explotaste y de plano pegaste de gritos y aventaste uno que otro plato: frena, no te reprimas, ni te juzgues, ni te castigues; respira y vuelve a empezar desde el amor de tu corazón.  Y por último, recuerda que todo es mucho mejor si realmente lo haces por tí, porque tú quieres, porque así lo decides, porque tú lo elijes, no porque el otro (pareja, padres, etc.) te lo pidan o te lo recriminen. Así si eres ama de casa, o trabajas fuera de ella, que sea siempre tu decisión amar incondicionalmente a tu alma, a tu ser y a tu esencia, primero y así podrás amar a tus hijos incondicionalmente, por añadidura. Si haces ésto, verás que todo se acomoda. Y que las crisis pasan. Y que verlos sonreír es lo más bello del universo, lo que realmente vale la pena.

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*(L’épuissement maternel et comnient le surrnonter, Violaine Guéritault, Odile J cob, 2004)

https://asociacionitaca.wordpress.com/2010/02/01/el-agotamiento-de-las-madres/

#andomujereando y me fascina!

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Autor: Adriana Ruiz Flores (filomenaflores)

Stay-Home Single-Mom, Entrepreneur, Digital Marketing Online Business... blogger? A Single mother of two teenagers! Crazy in love with life. A true believer of the Law of Attraction. A survivor in so many ways! Always allowing myself to be driven and always acting by Inspired Action.

2 respuestas a “Agotamiento Materno

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